Fuimos deseo A veces lo que parece efímero se queda grabado en nosotros con más fuerza que aquello que dura años. Este poema nace de esos recuerdos que, aunque fueron fugaces, hoy se han convertido en un tesoro. Solo fueron nuestros ojos, solo fueron nuestros sueños. Fueron los años en que nada cuenta, en donde lo que reina es el deseo. Solo fueron caricias, palabras sin afecto. Caminamos tantas calles para no llegar a ningún lado. Fueron tantas palabras, fueron tantas miradas, fueron tantas ocasiones, fueron tantos besos, fueron muchas ganas, que al final se llevó el viento. Fuimos una gota de agua en un océano de fuego, no fuimos nada, fuimos deseo. Sin embargo hoy, esos recuerdos son una suave brisa Sin embargo siguen siendo deseo.