Hace años al regresar de un viaje, fueron a recojerme mi esposa y mi hija BK de tan solo 4 meses; ambas me esperaban en el parqueo del aeropuerto, la niña me vio a lo lejos y comenzó a mover sus brazos y sus pies como queriendo volar hacia mí.
Hoy fuí por BK a su trabajo y ya estaba en la puerta; sus ojos y su expresión siguen siendo las mismas que cuando la cargaba su madre.
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