Ir al contenido principal

El granado próspero


Al fondo del patio, donde se secan los últimos recuerdos de una infancia lejana, el granado está de fiesta; ha sobrevivido en un diminuto espacio de tierra, en donde otras plantas sobreviven también.

El granado creció en silencio, al arrullo de las sirenas en la pandemia, mientras la cuarentena se prolongaba como los ciclos de la vida; nadie vertió agua con regadera sobre él, ni lo podó, ni limpió de plagas sus hojas; el granado supo defenderse y sobresalir entre la hierba y el monte. 

Ayer amaneció con visitantes, las abejas merodeaban su flor, el colibrí buscaba donde beberse el néctar escondido y el sol exaltaba su exaltación.

Hay fiesta donde hubo silencio, porque el granado prosperó.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Trazos

El sueño de la ingenuidad ha empezado a despertar La torre de Babel se está fracturando El Sol está cambiando de poniente Ahora resulta que la felicidad no era tan plena Y como dijo Pablo Escobar, "todo es cuestión de que le lleguemos al precio"

Viejos ,locos, enamorados .

Letras obligadas; las estaba reteniendo para no ponerlas en un altar. Letras desganadas por el dolor y el enojo. Letras justas. Letras forzadas, obvias; ¿cómo ignorarlos? valientes de museo, piezas del olvido. Ambos ancianos; ella ciega, la levantó de la jardinera y le dijo que la llevaría donde hubiera sombra. Carentes, frágiles; inadaptados de este mundo de egoísmos. Viejos locos enamorados.

Le llamaré vida

¿Puedo titular algo tan grande como la vida? ¿Acaso puedo poner un tema sobre algo desconocido, incierto e incluso invisible? Menos lo puedo saber. Veo lo que está delante de mí, aunque tampoco lo entiendo. Veo cómo en ocasiones el dolor se apresura sobre mí para quedarse durante muchos días. Mientras que la felicidad apenas se asoma. ¿Qué puedo esperar cuando no hay nada que esperar? ¿Cómo puedo anhelar cuando no hay deseo? El deseo huyó lejos. Mientras tanto, veo mi sombra proyectada sobre una roca eterna. Quizá a esto le llamaré vida.